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jueves, 16 de mayo de 2013

Informe sobre Enfermedades No transmisibles.


Las enfermedades no transmisibles (ENT) han sido identificadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la principal amenaza para la salud humana. Las ENT incluyen principalmente las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, la diabetes y las enfermedades respiratorias crónicas.

Las ENT causan la mayor combinación de muertes y discapacidad a nivel mundial, representan alrededor del 60% de todas las causas de muerte y son responsables del 44% de las muertes prematuras en el mundo (alrededor de 35 millones de muertes anuales, de las cuales el 80% se producen en países de bajos y medianos ingresos). La OMS estima que las muertes debidas a las ENT aumentarán un 17% en los próximos diez años a nivel mundial. En 2008, sólo el cáncer fue la causa de 7.6 millones de muertes en el mundo, más que el VIH/SIDA, la malaria y la tuberculosis juntos. A pesar de esta situación, las ENT sólo reciben el 0.5% de los fondos destinados a la asistencia global al desarrollo.

Los cuatro factores de riesgo más importantes de las ENT son el uso de tabaco, los hábitos alimentarios inadecuados, el sedentarismo y el abuso de alcohol, todos ellos determinantes sociales evitables y prevenibles. Según un informe de la OMS[i], se estima que dichos factores de riesgo impactan en la salud de la población mundial de la siguiente manera:



Tabaco: Aproximadamente 6 millones de personas mueren como consecuencia del consumo de tabaco y la exposición al humo de tabaco ajeno, en el mundo. Se estima que el fumar causa el 71% del total de los casos de cáncer al pulmón, 42% de las enfermedades crónicas respiratorias y casi el 10% de las enfermedades cardiovasculares.

Actividad física insuficiente: Aproximadamente 3.2 millones de personas mueren cada año en el mundo a causa de actividad física insuficiente. Las personas que no realizan actividad física tienen entre un 20% y un 30%  de mayor riesgo de mortalidad especialmente por aumento de riesgo de hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer de mama y colon y depresión.

Alimentación no saludable: La mala alimentación aumenta la prevalencia de ENT en las poblaciones por mecanismos tales como el aumento de la presión arterial, el aumento de la glucemia, las alteraciones del perfil de lípidos sanguíneos, el sobrepeso y  la obesidad. Aunque las muertes por ENT se dan principalmente en la edad adulta, los riesgos asociados a las dietas malsanas comienzan en la niñez y se acumulan a lo largo de la vida[ii].
Según la Organización Mundial de la Salud , 2,7 millones de muertes anuales son atribuibles a una ingesta insuficiente de frutas y verduras. En la mayoría de los países del mundo, se consume más sal que el nivel recomendado por la OMS para la prevención de enfermedades. El consumo excesivo de sal es un determinante fundamental para la hipertensión arterial y el riesgo cardiovascular. Asimismo, el alto consumo de grasas saturadas y grasas trans está relacionado con enfermedades cardiovasculares.

Abuso de alcohol: Aproximadamente 2.3 millones de personas mueren cada año como consecuencia de abuso de alcohol, más de la mitad de esas muertes se producen por enfermedades no transmisibles, incluyendo cáncer, enfermedades cardiovasculares y cirrosis.

Obesidad: Al menos 2.8 millones de personas mueren en el mundo como consecuencia de padecer obesidad. Los riesgos de padecer enfermedades cardiovasculares, infartos y diabetes aumentan  a medida que aumenta la masa corporal. En las regiones de América, Europa y Mediterránea más del 50% de las mujeres poseen sobrepeso.

Es importante destacar que las ENT afectan desproporcionadamente a las personas de niveles socioeconómicos bajos. En lo referido a la mala alimentación, el alto precio de los alimentos condena a los pobres a consumir aquellos alimentos que permiten mayor sensación de saciedad. Asimismo, los sectores sociales de menos recursos también presentan mayor prevalencia de tabaquismo, sedentarismo y obesidad. Las ENT y la pobreza generan un círculo vicioso: los sectores de menores recursos son más vulnerables a los factores de riesgo de las ENT y, a su vez, las ENT pueden convertirse en el camino que lleva a las familias a la pobreza ya que las personas de bajos niveles socioeconómicos son quienes no tienen garantizado el acceso a los sistemas de salud, debiendo afrontar ellos mismos los gastos.

Ante este crecimiento de  las ENT, la mayoría de los  gobiernos no ha logrado poner en marcha las políticas públicas, legislación, servicios e infraestructura necesarios para proteger a sus habitantes de las ENT. Estas enfermedades podrían ser evitadas si se garantiza un ambiente en el que se implementen políticas públicas poblacionales de demostrada eficacia para garantizar hábitos saludables como la alimentación apropiada,  el control del peso, la actividad física regular, la prevención y reducción del consumo de tabaco, la exposición a humo de tabaco ajeno y la reducción del consumo de alcohol.

La prevención y el control de las ENT constituye una obligación adquirida por los Estados de garantizar el efectivo goce del derecho a la salud contenido en las constituciones nacionales de los países como así también en los tratados internacionales de derechos humanos, que han sido ratificados por la mayoría de los países de la comunidad mundial, como el Pacto Internacional de Derechos Económicos Sociales y Culturales (PIDESC), el Convenio Marco para Control de Tabaco CMCT), la Convención Internacional por los derechos de los niños, Niñas y adolescentes, la Convención para la Eliminación de todas las formas de  Discriminación contra la mujer, entre otros.

Por lo tanto, la inacción por parte de la mayoría de los Estados ante la grave situación de las ENT, constituye una violación a las obligaciones adquiridas frente a la comunidad internacional.

Diagnóstico de situación en Argentina respecto de las ENT

Las enfermedades crónicas no trasmisibles (ENT) son también la primera causa de muerte en Argentina al igual que en el resto del mundo.

Los datos disponibles indican que en 2008 la tasa de  mortalidad por enfermedad cardiovascular (que incluye la enfermedad coronaria y el accidente cerebrovascular), fue de 206,44 cada 100,000 habitantes, representando 34,19% del total de muertes producidas y 12,61% de los años potenciales de vida perdidos (APVP) [iii].

Los factores de riesgo de las ENT son altamente prevalentes en Argentina. De acuerdo a la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo 2009 (ENFR 2009), el 53,4% de la población adulta de Argentina tiene exceso de peso u obesidad,  el 34,8% tiene presión arterial elevada, el 30,1% es tabaquista, 54,9 % no realiza suficiente actividad física y sólo el 4,8% de la población ingiere diariamente la cantidad recomendada de frutas y verduras. La situación es más preocupante aún, si se tiene en cuenta que la mayoría de estos factores de riesgo  han empeorado en el 2009 respecto de la misma encuesta desarrollada en el 2005[iv].

Otro aspecto relevante es que hubo un aumento de las brechas en los indicadores de salud. Por ejemplo, la obesidad creció un 3,7% en el sector de menores ingresos (pasó de 16,3% a 20%) entre 2005 y 2009, mientras que creció sólo un 1% en el sector de ingresos altos (13% a 14%). La inactividad pasó de 44% en 2005 a 56% en 2009 en el sector de menor ingreso, cuando en el grupo de mayor nivel socioeconómico sólo aumento un 4% en el mismo periodo.

Un aspecto de particular relevancia en Argentina es la abundante ingesta de sal y la consecuente elevada prevalencia de hipertensión arterial. Mientras la Organización Mundial de la Salud recomienda una ingesta de sal de 5 gramos diarios[v] , en nuestro país la ingesta promedio por habitante es de  12 gramos , de los cuales el 65 al 70% proviene de los alimentos procesados[vi] .En Argentina 1 de cada 3 personas  es hipertensa y se estima que cada año la hipertensión arterial es causa de 50.000 muertes. [vii] Se ha demostrado que la reducción de la ingesta de sodio tiene un impacto mayor que la medicación antihipertensiva en la reducción de enfermedad cardiovascular [viii] y que por cada 1 gramo de reducción de sal en la dieta se podrían prevenir hasta 2000 muertes de origen cardiovascular y aproximadamente unos 20.000 eventos cardiovasculares al año[ix] .

Respecto del consumo de tabaco, la ENFR 2009 indica que el 30,1% de la población de entre 18 y 64 años fuma y el 40,4% está expuesto habitualmente al humo de tabaco ajeno. Esta exposición aumenta entre los jóvenes, que se ven afectados en un 78% ii. En Argentina se producen 40.000 muertes al año por consumo de tabacov. Si se aplicaran las políticas reconocidas por la comunidad internacional en el Convenio Marco para el Control del Tabaco de la Organización Mundial de la Salud (que Argentina no ha ratificado), la prevalencia del consumo de tabaco podría bajar alrededor de un 40% en los próximos 30 años. Esto representa aproximadamente 16.000 vidas salvadas anualmente[x] .

La inactividad física se ha incrementado en los últimos cinco años, de acuerdo a la ENFR , pasando de 46,2% a 54,9% ii [XI]  Del mismo modo, en la Encuesta Nacional de Salud Escolar realizada en 2007 se observa que el 81% de los encuestados ( 13 a 15 años) no realiza la mínima cantidad de actividad física recomendada para la edad. [XII]





Referencias:
[i] Global Status Report on Noncomunicable diseases. Executive Summary . WHO 2008

[ii] Conjunto de recomendaciones sobre la promoción de alimentos y bebidas no alcoholicas dirigida a los niños. WHO 2010. Accesible en http://whqlibdoc.who.int/publications/2010/9789243500218_spa.pdf

[iii] Conjunto de recomendaciones sobre la promoción de alimentos y bebidas no alcohólicas dirigida a los niños. WHO 2010. Accesible en http://whqlibdoc.who.int/publications/2010/9789243500218_spa.pdf

[iv] Encuesta Nacional de Factores de Riesgo 2009, Ministerio de salud de la Nación Argentina.

[v] Fuente: www.who.int/es/

[vi] Encuesta Nacional de Nutrición y Salud. Buenos Aires: Ministry of Health. Available from : http:// www.msal.gov.ar/htm/site/ennys/site/default.asp. Accessed 12 July 2009

[vii] Statistics and Informatics Department, Ministry of Health , Argentina . Anuario 2009.  Available from: http://www.deis.gov.ar accessed 12 Jul 2010.

[viii] Tunsstall-Pedoe H, Connaghan J, et all, Pattern of declining blood pressure across replicate populationsurveys of the SHO MONICA Project, mid-1980s  to mid -1990s and the role of medication. BMJ 2006;332 (7542):617-8
[ix] Base a estadísticas vitales y revisiones sistemáticas, Ministerio de Salud de la Nación  Argentina. www.msal.gov.ar

[x] Ferrante D, Levy D, Peruga A, Compton C, Romano E. The role of public policies in reducing smokingprevalence and deaths: the Argentina Tobacco Policy Simulation Model. Rev Panam Salud Pública. 2007; 21(1):37–49.

[xi] Ferrante D, Levy D, Peruga A, Compton C, Romano E. The role of public policies in reducing smokingprevalence and deaths: the Argentina Tobacco Policy Simulation Model. Rev Panam Salud Pública. 2007; 21(1):37–49.

[xii]  Linetzky B, Morello P, et al Resultados de la Primera Ecuesta Nacional de Salud Escolar. Argentina 2007. Arch Argentina.

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